OPINIÓN | Neoterrorismo de Estado: el país enfrenta hoy otro tipo de ataque

 

Agentes de las fuerzas del orden en las puertas de embarque del Aeropuerto Internacional de Miami el 10 de septiembre de 2026. Photo by José Zamora.

 

“El ataque, esta vez, viene desde dentro. Desde el propio poder se debilitan instituciones, contrapesos y garantías que durante generaciones definieron a Estados Unidos ante el mundo”.

Click here to read in English

Por José Carlos Zamora, @jczamora


Cada 11 de septiembre conmemoramos el ataque terrorista más devastador perpetrado en suelo estadounidense. Pero, casi sin advertirlo, Estados Unidos enfrenta hoy otro tipo de ataque. Uno más lento, menos visible y potencialmente más profundo, porque erosiona desde dentro los principios que hicieron de este país lo que es.

Estados Unidos fue durante décadas el referente de una democracia moderna que, aun con todas sus imperfecciones, ejercía autoridad moral en la defensa de las instituciones democráticas, los derechos humanos, el Estado de derecho y el debido proceso. Fue también el gran impulsor de un mundo globalizado.

Hoy es un país cada vez más aislado, involucrado en guerras difíciles de ganar y, sobre todo, enfrascado en una guerra contra sus propios principios y contra los ideales que sus fundadores plasmaron en la Constitución.

El ataque, esta vez, viene desde dentro. Desde el propio poder se debilitan instituciones, contrapesos y garantías que durante generaciones definieron a Estados Unidos ante el mundo.



Apoya las voces de periodistas independientes.

Un país soberano tiene el derecho y la obligación de proteger sus fronteras y hacer cumplir sus leyes migratorias. Pero una cosa es aplicar la ley y otra erosionar el Estado de derecho en nombre de ella. La ofensiva migratoria no ha afectado únicamente a personas que ingresaron irregularmente al país. También ha alcanzado a migrantes que recurrieron a los mecanismos legales para solicitar asilo, residencia o ciudadanía, e inmigrantes sin antecedentes criminales. Cuando el poder del Estado desplaza al debido proceso, lo que se pierde es la certeza de que la ley protege a todos.

Desde el terreno que conozco, la defensa de periodistas y de la libertad de prensa, las señales son igualmente preocupantes. Durante la segunda administración de Donald Trump hemos documentado ataques, amenazas y presiones contra periodistas. Restricciones de acceso, acciones legales, citaciones judiciales, redadas, detenciones y deportaciones.

La prensa, incluso la más incómoda y molesta para quienes gobiernan, no es enemiga del Estado. Es una de las instituciones que permiten mantenerlo limpio, eficiente, transparente y sometido al escrutinio público.

Gobernar un país implica una responsabilidad enorme. Un buen gobierno construye, no destruye. Fortalece instituciones para todos, no solamente para quienes considera parte de su base política. Y entiende que el poder democrático se mide también por las restricciones que acepta imponerse a sí mismo.


La ofensiva migratoria no ha afectado únicamente a personas que ingresaron irregularmente al país. También ha alcanzado a migrantes que recurrieron a los mecanismos legales para solicitar asilo, residencia o ciudadanía, e inmigrantes sin antecedentes criminales.


Este 11 de septiembre, mientras la Casa Blanca rendía homenaje a quienes murieron en los atentados y en las guerras que les siguieron, debimos haber recordado no solo a las víctimas, sino también los principios que Estados Unidos afirmó defender frente a quienes lo atacaron. 

Honrarlos exige algo más que retórica. Exige preservar el Estado de derecho, el debido proceso, la libertad de prensa y los límites al poder.

Porque el neoterrorismo no necesita derribar edificios. Le basta con demoler, poco a poco, las instituciones que los sostienen.

Y si esa demolición ocurre desde el propio Estado, el resultado termina peligrosamente cerca de lo que buscaban quienes derribaron las Torres Gemelas, debilitar los principios del país que las construyó. 

 
 


Jose Carlos Zamora es Director Regional para las Américas del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ). Anteriormente ocupó cargos de liderazgo en Exile Content Studio, Univision Noticias y la Knight Foundation, donde ayudo a dirigir el Knight News Challenge. Inició su carrera en elPeriódico de Guatemala y en 2024 fundó Ilumina Communications y ayudó a lanzar el Archivo Centroamericano de Medios Independientes. En 2026 recibió Rich Jaroslovsky Founder Award de la Online News Association por su trayectoria y contribuciones al periodismo.